miércoles, 25 de octubre de 2017


                               ESCUCHANDO AL OLVIDO

Se ha sentado una ilusión esta tarde en un banco de un parque bajo la ventana de mi ático. Ha perdido la mirada una y mil veces tras el paisaje amarillo de mil hojas en danza infinita hasta el suelo. Ha mirado otras mil veces más tras el lienzo tachonado de oro y rosa que el sol dibuja en la cortina del atardecer.
A escuchado por enésima vez la canción de espuma y olas que el mar canta desde la cercana playa, espejo de arena con versos de agua y letras de espuma y rompeolas con olor a sal y poniente.
Sus ojos han leído una y otra vez las letras que han escrito mil golondrinas en flor sobre un cielo que huele a verso y silencio. Sus oídos son el eco infinito de un piano que suena en canciones azules con letras en blanco y negro.
Ha caminado por las calles del día a la luz de anhelos en carne viva y recuerdos no vividos de un corazón entre las manos. Ha parado sus pasos por esquinas en flor y aceras con destino a lo imposible. Ha llorado y ha reído a un mismo tiempo cuando un beso con vestido de jazmín le ha abierto las puertas del presente, y un olor a cañuelo y luna llena ha sido espejo de un sueño infinito.
Esta tarde quiere volar, pero le duele el alma, mira hacia la nada y el silencio se sienta junto a ella. Con voz queda escribe unas palabras en su oído. Una luz se ha encendido en su mirada y una sonrisa ha prendido entre sus labios.
Ha aprendido que el olvido puede ser el aire para desplegar las alas del alma.  



                                         Foto Juan José Hernández Maldonado
                                         https://youtu.be/e4gBmtnyG_A

             
 
 
 

viernes, 22 de septiembre de 2017


 

                                                               RENGLONES 

Sobre la blanca almohada de un folio en espera, con tonos azules de renglones sin final, con notas irisadas de emociones a contratiempo, con letras transparentes de deseo a flor de alma y latidos de piel con el corazón entre las manos, han llegado esta madrugada las sutiles golondrinas de unas letras a contravía.
Cruzando el tiempo que marca una distancia infinita, una cercanía de dos latidos, sobrevolando el horizonte redondo de un reloj en la estación de lo imposible, traspasando muros de espera y paredes de silencio, arrulladoras, inquietas, luminosas, acariciantes, cantarinas, transparentes, susurrantes, ilusionadas, cual sueños en duermevela.
Entre anhelos a contratiempo han llenado el espacio que hay entre la nada y la espera, entre el vacío y el sueño, y han puesto farolas con luz de ocaso allá donde el mar acaricia y mece los sueños, y unos ojos se hacen espejo de la tarde.
Y han hecho un camino en tierra de nadie, un sendero de luz ambarina entre oscuras lunas a solas.  
Sobre la blanca almohada de un folio en espera han llegado, como en un deseo las sutiles golondrinas de unas letras. Sentados al borde   de un sueño unos ojos miran inquietos sobrevolando las letras. Y una pregunta se queda flotando entre azules ...
¿Sabrán leer?  
 
  
                                       Imagen bajada de la red
                                       https://youtu.be/6gNRCoyA4hs

sábado, 2 de septiembre de 2017


                                                                 EL DUENDE

Con manos emocionadas procedió a abrir el paquete que acababa de recibir. Fruto de mucho buscar entre libros descatalogados y viejas librerías aquel ejemplar era un tesoro que al fin tenía en sus manos. Con suma delicadeza desenvolvió el viejo libro y lleno de emociones procedió a abrir su tapa. Al hacerlo una nube imperceptible de polvo daba fe y crédito de que aquellas tapas no se abrieron en mucho tiempo.
Su color amarillento de cera vieja, su tacto duro y rugoso, transportaban a otro tiempo, a otro lugar. Y aquel olor tan especial que exhalaba. Mezcla de tintas vegetales y resinas especiales, olía a secretos, a misterios, a otra época. Y él amaba los secretos y los misterios. Y él, escritor afamado de novelas de intrigas y secretos, rituales y magia, tenía en sus manos un tesoro incalculable, un filón inagotable para seguir escribiendo.
El Canon In D Major de Pachelbel puso el fondo musical para iluminar aquel mágico momento. Una tras otra fue leyendo las primeras páginas de aquel libro tan deseado. Y se fué llenando de luz y de gozo a medida que avanzaba en su lectura.
El tiempo fue pasando hasta que la noche llamó en la ventana de su estudio. Con extrema dulzura cerró las tapas, inmensamente feliz. Se acercó a la ventana y respiró la noche. Septiembre caminaba ya media hoja en el calendario,   y por el parque que había bajo la ventana corría una brisa  suave, mezcla de agosto y otoño, con olor a terciopelo. Las hojas comenzaban a caer tras su trágico baile hasta el suelo, y una cercana farola avisaba con guiños que su bombilla  también sentía el otoño.
Se fué a la cama pleno de emociones y alegría. Cerró los ojos y al momento un sueño profundo y reparador envolvió su mente y su cuerpo. En ese mismo instante un rayo de luna llena encendió un punto de luz minúsculo en el aire. Aquel polvillo casi invisible fruto de quietud centenaria se tornó una pequeña esfera. Giró sobre sí misma y en un  suave volar silencioso recorrió el estudio, y llegó hasta la ventana.
Tras una vuelta más volvió sobre sus pasos y sobrevoló el viejo libro. Entre las hojas amarillentas una sonrisa de luz azul ilumina las letras centenarias. Tras muchos años encerrado entre pergaminos  ahora era libre, eternamente libre. Él vivía de los sueños, y el dueño del libro era escritor, un hacedor de sueños. Y volvió a salir de entre las letras para perderse entre las hojas que caían, en el aire que olía a otoño y los guiños de la farola, en el olor a oro viejo de unas letras centenarias. 
 
   
                                       Foto bajada de la red 
                                       https://youtu.be/NlprozGcs80      

sábado, 22 de julio de 2017


                                                               A LA ESPERA DE SER

Todo lo que pasó se ha ido camino del silencio y del olvido, todo lo que fue se ha vuelto transparente casi fluido. Todo lo sentido se ha quedado como flotando sin forma sin acento. Todo lo vivido se va evaporando, diluyendo entre tinieblas.
Todo lo andado se ha ido borrando, como pasos a contravía, como un camino en la nada. Todo lo escrito se ha ido fundiendo en transparente, como un folio en el aire, ausente de forma y renglones.
Todas las miradas se han fundido en un oscuro casi negro de universo vacío, en un horizonte sin destino. Todos los destinos se han fundido en un punto final sin principio ni camino.
Todos los latidos han callado su canción latente a una mudez sonora de sístoles y diástoles en contrapunto. Todas las canciones se han fundido en una luz oscura, en los surcos resecos de unas manos sin espera.
Todas las notas que sonaban en arcoíris se han vuelto una lluvia transparente de gotas sin acento. Todas las palabras han vestido de silencio sus formas y apagado las luces de su voz, y ahora vagan, náufragas de norte y de sentido, por un folio sin renglones  ni fronteras.
Todas las flores se han vestido de un negro mudo y transparente, ausentes de emociones de colores, carentes de canciones irisadas. Todas las calles del día se han fundido en un gris de acera solitaria, en una rotonda sin principio ni final.
El aire ha callado su voz de arrullo y mira hacia el vacío con voz ausente, con pasos en sequía por caminos a oscuras. La luna ha apagado su luz de cara llena en la farola de la noche, y vaga como en sueños por la calle de la madrugada a solas.
El tiempo se ha parado, como ajeno en su mundo, ora redondo, ora cuadrado, encerrado entre paredes cambiantes, sin manecillas para caminar senderos de tic – tac, sin números para guardar sentimientos entre formas redondas.
Todo se ha vuelto como noche, la luz se ha hecho transparente sin formas ni fronteras, todo yace como ausente en el sutil espacio de la espera, como aguardando el momento de ser otra vez a la luz del día. 
 
 
 
                                              Imagen bajada de la red
                                              https://youtu.be/5yRgiXh2fP4
 

sábado, 1 de julio de 2017


                                                               QUISO SER

Sentado al borde de la tarde, con los pies huyendo pasos con destino a la nada, un instante se ha sentado en un banco bajo mi ventana, Tiene los ojos inundados de ocaso, con la mirada desgranando letras ausentes al son de notas en renglones ayer de arco iris y hoy folio transparente de música en blanco y negro.
La memoria le cuenta que hizo del amanecer un folio con letras irisadas, que hizo de las nubes espejos de algodón, donde reflejó sus sueños. Hizo también canciones con olor a primavera, y poemas de verano y amapolas, y compuso ocres de otoño de semillas entre los dedos y llanto amarillo de hojas secas al caer. Y compuso también folios de frío y nieve con letras de helada y viento.
En la almohada transparente de los deseos soñó canciones con letras de rosas en las nubes del pentagrama, y soñó jazmines en la ventana azul de su caminar entre azules. Soñó ser reflejo de las claras del día, soñó ser mediodía jugando al escondite con las sombras por las calles del día, soñó ser ocaso y ser espejo de oro y miel en las nubes de la tarde.
Y por soñar, soñó ser luna para jugar con la noche con un dado de cuatro caras. Quiso ser primavera y se hizo un vestido con  la luz del arco iris, y quiso ser verano y se fundió en oro y sangre de espigas y amapolas.
Quiso ser otoño y se hizo transparente de lluvia y esperanza de semilla, y también quiso ser invierno, y escribió folios de frío y nieve, viento y escarcha.
Y por ser quiso ser efímero y eterno, fugaz e infinito a la vez, quiso ser…
Al mirar hacia adentro, hacia sí mismo, se encontró vacío y transparente sin huella, sin acento. En su oscura lucidez preguntó al Supremo Azul  cuál fue su fallo. Se te olvidó AMAR, por encima de todo, respondió una voz de luz entre las primeras estrellas. 
 
 
 
                                                  Imagen bajada de la red
                                                  https://youtu.be/t8qOuwNMnqM
     

lunes, 12 de junio de 2017


                              SI NO ME VES                                    
                                  

Mañana, cuando abras las ventanas de tus ojos, si no ves las golondrinas de mis versos rimando sueños en tu cielo, si no ves
las mariposas de mis manos escribiendo imposibles entre las nubes blancas de los folios.
Si no ves las cortinas multicolores de mi música poniendo paisajes al mundo nuevo que nace en cada verso. Si no oyes el trino de mis rimas en los árboles de mil poemas.
Si no ves el viento transparente de mi risa resonar en los valles de tus oídos. Si no ves mis pasos de siete leguas acortando el camino tras cada paso en la búsqueda del encuentro con los tuyos.
Si no me ves buscando amaneceres entre los colores de la madrugada. Si no me ves acariciando nostalgias entre los pliegues naranjas del ocaso.
Si no me ves susurrando esperanzas al arco iris del alba. Si no me ves escribiendo realidades en la arena de lo imposible. Si no me ves grabando tu presencia en el mapa de mi alma.
Si no me ves perfumando de sensaciones el jardín de las vivencias.
Si no me ves vistiendo de esperanzas el cuerpo de cada nuevo despertar.
Si no ves mi almohada bordada con las estrellas incoloras de sueños transparentes, Si no me ves... y quieres hallarme…
 Búscame en lo profundo de tu corazón,  allí donde nacen los sueños.
Allí busco cada día para ti flores nuevas de ilusiones para hacerles un florero con mi alma.
 
 
                                        Imagen bajada de la red
                                        https://youtu.be/lRSe0FcQNHg

domingo, 11 de junio de 2017


                                  SI NO ME VES                        
                                  

Mañana, cuando abras las ventanas de tus ojos, si no ves las golondrinas de mis versos rimando sueños en tu cielo, si no ves las mariposas de mis manos escribiendo imposibles entre las nubes blancas de los folios.
 
Si no ves las cortinas multicolores de mi música poniendo paisajes al mundo nuevo que nace en cada verso. Si no oyes el trino de mis rimas en los árboles de mil poemas.
Si no ves el viento transparente de mi risa resonar en los valles de tus oídos. Si no ves mis pasos de siete leguas acortando el camino tras cada paso en la búsqueda del encuentro con los tuyos.
Si no me ves buscando amaneceres entre los colores de la madrugada. Si no me ves acariciando nostalgias entre los pliegues naranjas del ocaso.

Si no me ves susurrando esperanzas al arco iris del alba. Si no me ves escribiendo realidades en la arena de lo imposible. Si no me ves grabando tu presencia en el mapa de mi alma.

Si no me ves perfumando de sensaciones el jardín de las vivencias.
Si no me ves vistiendo de esperanzas el cuerpo de cada nuevo despertar.

Si no ves mi almohada bordada con las estrellas incoloras de sueños transparentes, Si no me ves... y quieres hallarme…

 Búscame en lo profundo de tu corazón,  allí donde nacen los sueños.
Allí busco cada día para ti flores nuevas de ilusiones para hacerles un florero con mi alma.
 
  
                         
                                              Imagen bajada de la red
                                             https://youtu.be/lRSe0FcQNHg