viernes, 24 de noviembre de 2017


                                               SI PUEDIERA ESTAR

El muro  a oscuras de los sueños a solas se va iluminado tenuemente tras cada paso del tiempo, por unas calles de blanco encalado, por unas paredes que bailan con sombras azules, al son de los dedos del sol.
El aire pesado y sordo de tantas noches a solas es ahora suave brisa con aroma de cañuelo en flor y rimas verdes de cañas eternas, caricias recién nacidas con perfume de amapolas en campos de esperanzas. La luna, eterno espejo de plata colgado del techo del cielo, borra su cara menguante y luce llena en su paseo junto al sol por las aceras del día.
Con un suspiro se cierra la ventana del corazón y se guardan todos los sueños, anhelos y deseos, en un  pequeño baúl. Y se cierra la tapa   con la llave de un beso en sequía, con la cerradura de un abrazo en espera. Llave y cerradura, beso y abrazo, quedaron fundidos en unas letras que poco después ardían en la hoguera de la tarde.
Al llegar de nuevo  la noche aquellas cenizas volaron entre nacientes estrellas, más allá del horizonte, camino de un infinito que quedó prendido en la luz púrpura de un amanecer, en la mirada infinita de unas pupilas de oscuro universo 
 
  
                                              Imagen bajada de la red
                                              https://youtu.be/f3fHDt4xQFw

miércoles, 25 de octubre de 2017


                               ESCUCHANDO AL OLVIDO

Se ha sentado una ilusión esta tarde en un banco de un parque bajo la ventana de mi ático. Ha perdido la mirada una y mil veces tras el paisaje amarillo de mil hojas en danza infinita hasta el suelo. Ha mirado otras mil veces más tras el lienzo tachonado de oro y rosa que el sol dibuja en la cortina del atardecer.
A escuchado por enésima vez la canción de espuma y olas que el mar canta desde la cercana playa, espejo de arena con versos de agua y letras de espuma y rompeolas con olor a sal y poniente.
Sus ojos han leído una y otra vez las letras que han escrito mil golondrinas en flor sobre un cielo que huele a verso y silencio. Sus oídos son el eco infinito de un piano que suena en canciones azules con letras en blanco y negro.
Ha caminado por las calles del día a la luz de anhelos en carne viva y recuerdos no vividos de un corazón entre las manos. Ha parado sus pasos por esquinas en flor y aceras con destino a lo imposible. Ha llorado y ha reído a un mismo tiempo cuando un beso con vestido de jazmín le ha abierto las puertas del presente, y un olor a cañuelo y luna llena ha sido espejo de un sueño infinito.
Esta tarde quiere volar, pero le duele el alma, mira hacia la nada y el silencio se sienta junto a ella. Con voz queda escribe unas palabras en su oído. Una luz se ha encendido en su mirada y una sonrisa ha prendido entre sus labios.
Ha aprendido que el olvido puede ser el aire para desplegar las alas del alma.  



                                         Foto Juan José Hernández Maldonado
                                         https://youtu.be/e4gBmtnyG_A

             
 
 
 

viernes, 22 de septiembre de 2017


 

                                                               RENGLONES 

Sobre la blanca almohada de un folio en espera, con tonos azules de renglones sin final, con notas irisadas de emociones a contratiempo, con letras transparentes de deseo a flor de alma y latidos de piel con el corazón entre las manos, han llegado esta madrugada las sutiles golondrinas de unas letras a contravía.
Cruzando el tiempo que marca una distancia infinita, una cercanía de dos latidos, sobrevolando el horizonte redondo de un reloj en la estación de lo imposible, traspasando muros de espera y paredes de silencio, arrulladoras, inquietas, luminosas, acariciantes, cantarinas, transparentes, susurrantes, ilusionadas, cual sueños en duermevela.
Entre anhelos a contratiempo han llenado el espacio que hay entre la nada y la espera, entre el vacío y el sueño, y han puesto farolas con luz de ocaso allá donde el mar acaricia y mece los sueños, y unos ojos se hacen espejo de la tarde.
Y han hecho un camino en tierra de nadie, un sendero de luz ambarina entre oscuras lunas a solas.  
Sobre la blanca almohada de un folio en espera han llegado, como en un deseo las sutiles golondrinas de unas letras. Sentados al borde   de un sueño unos ojos miran inquietos sobrevolando las letras. Y una pregunta se queda flotando entre azules ...
¿Sabrán leer?  
 
  
                                       Imagen bajada de la red
                                       https://youtu.be/6gNRCoyA4hs

sábado, 2 de septiembre de 2017


                                                                 EL DUENDE

Con manos emocionadas procedió a abrir el paquete que acababa de recibir. Fruto de mucho buscar entre libros descatalogados y viejas librerías aquel ejemplar era un tesoro que al fin tenía en sus manos. Con suma delicadeza desenvolvió el viejo libro y lleno de emociones procedió a abrir su tapa. Al hacerlo una nube imperceptible de polvo daba fe y crédito de que aquellas tapas no se abrieron en mucho tiempo.
Su color amarillento de cera vieja, su tacto duro y rugoso, transportaban a otro tiempo, a otro lugar. Y aquel olor tan especial que exhalaba. Mezcla de tintas vegetales y resinas especiales, olía a secretos, a misterios, a otra época. Y él amaba los secretos y los misterios. Y él, escritor afamado de novelas de intrigas y secretos, rituales y magia, tenía en sus manos un tesoro incalculable, un filón inagotable para seguir escribiendo.
El Canon In D Major de Pachelbel puso el fondo musical para iluminar aquel mágico momento. Una tras otra fue leyendo las primeras páginas de aquel libro tan deseado. Y se fué llenando de luz y de gozo a medida que avanzaba en su lectura.
El tiempo fue pasando hasta que la noche llamó en la ventana de su estudio. Con extrema dulzura cerró las tapas, inmensamente feliz. Se acercó a la ventana y respiró la noche. Septiembre caminaba ya media hoja en el calendario,   y por el parque que había bajo la ventana corría una brisa  suave, mezcla de agosto y otoño, con olor a terciopelo. Las hojas comenzaban a caer tras su trágico baile hasta el suelo, y una cercana farola avisaba con guiños que su bombilla  también sentía el otoño.
Se fué a la cama pleno de emociones y alegría. Cerró los ojos y al momento un sueño profundo y reparador envolvió su mente y su cuerpo. En ese mismo instante un rayo de luna llena encendió un punto de luz minúsculo en el aire. Aquel polvillo casi invisible fruto de quietud centenaria se tornó una pequeña esfera. Giró sobre sí misma y en un  suave volar silencioso recorrió el estudio, y llegó hasta la ventana.
Tras una vuelta más volvió sobre sus pasos y sobrevoló el viejo libro. Entre las hojas amarillentas una sonrisa de luz azul ilumina las letras centenarias. Tras muchos años encerrado entre pergaminos  ahora era libre, eternamente libre. Él vivía de los sueños, y el dueño del libro era escritor, un hacedor de sueños. Y volvió a salir de entre las letras para perderse entre las hojas que caían, en el aire que olía a otoño y los guiños de la farola, en el olor a oro viejo de unas letras centenarias. 
 
   
                                       Foto bajada de la red 
                                       https://youtu.be/NlprozGcs80      

sábado, 22 de julio de 2017


                                                               A LA ESPERA DE SER

Todo lo que pasó se ha ido camino del silencio y del olvido, todo lo que fue se ha vuelto transparente casi fluido. Todo lo sentido se ha quedado como flotando sin forma sin acento. Todo lo vivido se va evaporando, diluyendo entre tinieblas.
Todo lo andado se ha ido borrando, como pasos a contravía, como un camino en la nada. Todo lo escrito se ha ido fundiendo en transparente, como un folio en el aire, ausente de forma y renglones.
Todas las miradas se han fundido en un oscuro casi negro de universo vacío, en un horizonte sin destino. Todos los destinos se han fundido en un punto final sin principio ni camino.
Todos los latidos han callado su canción latente a una mudez sonora de sístoles y diástoles en contrapunto. Todas las canciones se han fundido en una luz oscura, en los surcos resecos de unas manos sin espera.
Todas las notas que sonaban en arcoíris se han vuelto una lluvia transparente de gotas sin acento. Todas las palabras han vestido de silencio sus formas y apagado las luces de su voz, y ahora vagan, náufragas de norte y de sentido, por un folio sin renglones  ni fronteras.
Todas las flores se han vestido de un negro mudo y transparente, ausentes de emociones de colores, carentes de canciones irisadas. Todas las calles del día se han fundido en un gris de acera solitaria, en una rotonda sin principio ni final.
El aire ha callado su voz de arrullo y mira hacia el vacío con voz ausente, con pasos en sequía por caminos a oscuras. La luna ha apagado su luz de cara llena en la farola de la noche, y vaga como en sueños por la calle de la madrugada a solas.
El tiempo se ha parado, como ajeno en su mundo, ora redondo, ora cuadrado, encerrado entre paredes cambiantes, sin manecillas para caminar senderos de tic – tac, sin números para guardar sentimientos entre formas redondas.
Todo se ha vuelto como noche, la luz se ha hecho transparente sin formas ni fronteras, todo yace como ausente en el sutil espacio de la espera, como aguardando el momento de ser otra vez a la luz del día. 
 
 
 
                                              Imagen bajada de la red
                                              https://youtu.be/5yRgiXh2fP4
 

sábado, 1 de julio de 2017


                                                               QUISO SER

Sentado al borde de la tarde, con los pies huyendo pasos con destino a la nada, un instante se ha sentado en un banco bajo mi ventana, Tiene los ojos inundados de ocaso, con la mirada desgranando letras ausentes al son de notas en renglones ayer de arco iris y hoy folio transparente de música en blanco y negro.
La memoria le cuenta que hizo del amanecer un folio con letras irisadas, que hizo de las nubes espejos de algodón, donde reflejó sus sueños. Hizo también canciones con olor a primavera, y poemas de verano y amapolas, y compuso ocres de otoño de semillas entre los dedos y llanto amarillo de hojas secas al caer. Y compuso también folios de frío y nieve con letras de helada y viento.
En la almohada transparente de los deseos soñó canciones con letras de rosas en las nubes del pentagrama, y soñó jazmines en la ventana azul de su caminar entre azules. Soñó ser reflejo de las claras del día, soñó ser mediodía jugando al escondite con las sombras por las calles del día, soñó ser ocaso y ser espejo de oro y miel en las nubes de la tarde.
Y por soñar, soñó ser luna para jugar con la noche con un dado de cuatro caras. Quiso ser primavera y se hizo un vestido con  la luz del arco iris, y quiso ser verano y se fundió en oro y sangre de espigas y amapolas.
Quiso ser otoño y se hizo transparente de lluvia y esperanza de semilla, y también quiso ser invierno, y escribió folios de frío y nieve, viento y escarcha.
Y por ser quiso ser efímero y eterno, fugaz e infinito a la vez, quiso ser…
Al mirar hacia adentro, hacia sí mismo, se encontró vacío y transparente sin huella, sin acento. En su oscura lucidez preguntó al Supremo Azul  cuál fue su fallo. Se te olvidó AMAR, por encima de todo, respondió una voz de luz entre las primeras estrellas. 
 
 
 
                                                  Imagen bajada de la red
                                                  https://youtu.be/t8qOuwNMnqM
     

lunes, 12 de junio de 2017


                              SI NO ME VES                                    
                                  

Mañana, cuando abras las ventanas de tus ojos, si no ves las golondrinas de mis versos rimando sueños en tu cielo, si no ves
las mariposas de mis manos escribiendo imposibles entre las nubes blancas de los folios.
Si no ves las cortinas multicolores de mi música poniendo paisajes al mundo nuevo que nace en cada verso. Si no oyes el trino de mis rimas en los árboles de mil poemas.
Si no ves el viento transparente de mi risa resonar en los valles de tus oídos. Si no ves mis pasos de siete leguas acortando el camino tras cada paso en la búsqueda del encuentro con los tuyos.
Si no me ves buscando amaneceres entre los colores de la madrugada. Si no me ves acariciando nostalgias entre los pliegues naranjas del ocaso.
Si no me ves susurrando esperanzas al arco iris del alba. Si no me ves escribiendo realidades en la arena de lo imposible. Si no me ves grabando tu presencia en el mapa de mi alma.
Si no me ves perfumando de sensaciones el jardín de las vivencias.
Si no me ves vistiendo de esperanzas el cuerpo de cada nuevo despertar.
Si no ves mi almohada bordada con las estrellas incoloras de sueños transparentes, Si no me ves... y quieres hallarme…
 Búscame en lo profundo de tu corazón,  allí donde nacen los sueños.
Allí busco cada día para ti flores nuevas de ilusiones para hacerles un florero con mi alma.
 
 
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                                        https://youtu.be/lRSe0FcQNHg

domingo, 11 de junio de 2017


                                  SI NO ME VES                        
                                  

Mañana, cuando abras las ventanas de tus ojos, si no ves las golondrinas de mis versos rimando sueños en tu cielo, si no ves las mariposas de mis manos escribiendo imposibles entre las nubes blancas de los folios.
 
Si no ves las cortinas multicolores de mi música poniendo paisajes al mundo nuevo que nace en cada verso. Si no oyes el trino de mis rimas en los árboles de mil poemas.
Si no ves el viento transparente de mi risa resonar en los valles de tus oídos. Si no ves mis pasos de siete leguas acortando el camino tras cada paso en la búsqueda del encuentro con los tuyos.
Si no me ves buscando amaneceres entre los colores de la madrugada. Si no me ves acariciando nostalgias entre los pliegues naranjas del ocaso.

Si no me ves susurrando esperanzas al arco iris del alba. Si no me ves escribiendo realidades en la arena de lo imposible. Si no me ves grabando tu presencia en el mapa de mi alma.

Si no me ves perfumando de sensaciones el jardín de las vivencias.
Si no me ves vistiendo de esperanzas el cuerpo de cada nuevo despertar.

Si no ves mi almohada bordada con las estrellas incoloras de sueños transparentes, Si no me ves... y quieres hallarme…

 Búscame en lo profundo de tu corazón,  allí donde nacen los sueños.
Allí busco cada día para ti flores nuevas de ilusiones para hacerles un florero con mi alma.
 
  
                         
                                              Imagen bajada de la red
                                             https://youtu.be/lRSe0FcQNHg
 

miércoles, 17 de mayo de 2017


                                                               PRÉSTAME

Préstame esta noche los zapatos de tus sueños, para soñar contigo un camino con destino al infinito. Préstame esta noche el arco iris de tu sonrisa, para decorar con los colores infinitos de tu abrazo al alba.
Préstame esta noche el aroma infinito de tu beso a contravía, para perfumar de vida mis labios ausentes de los tuyos. Préstame esta noche la música irisada de tu mirada al encuentro con la mía, para llenar de amaneceres el universo oscuro de mi yo sin ti.
Préstame esta noche las olas de jazmín y rosas de tus palabras al otro lado de un sueño, para vivir esperanzas en la playa de un mar con dos riberas. Préstame esta noche las notas azules de tus caricias en el pentagrama de mis manos, para sentir emociones mientras tus dedos cantan un mapa de sentimientos.
Préstame esta noche el universo infinito  de tu mirada a la luz de la luna llena, para iluminar de esperanza la habitación sin forma de mi yo en espera. Préstame esta noche la rosa encendida de tus labios a punto de beso, para hacerle con los míos un florero con mi alma.
Préstame esta noche la seda de oro de tu amanecer al encuentro con mi noche, para pintar ilusiones en el cielo de mi día. Préstame esta noche los pasos azules de tus anhelos para escribir sueños y soñar deseos en la playa de una almohada de ilusión.
Préstame esta noche la miel sonora de tu voz cuando me besa, para llenar de vida el espacio infinito en que me habitas. Préstame esta noche los zapatos de tus sueños, para soñar contigo un camino con destino al infinito.  
 
    
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/LiBwr4U59EI

sábado, 29 de abril de 2017


                  LA IMPOSIBLE LUZ DE UN ENCUENTRO

Habían sido muchas las veces que se habían propuesto encontrarse frente a frente, con las miradas cara a cara, a la luz de mil preguntas que dormían en el aire.
Habían sido muchas las veces en las que las circunstancias, una a una, o todas a la vez, de una u otra manera, se habían juntado para hacer un imposible de aquel momento que tanto anhelaban.
Habían sido muchas las veces en las que el deseo de verse cara a cara, de sonreír o llorar, de ilusionarse o querer fundirse con la nada, había crecido entre miradas ausentes.
Habían sido muchas las veces las que había florecido el deseo de ilusionarse en una mirada o perder la vista en un ocaso a contravía, de conocer anhelos o pintar de olvido el muro blanco de los sueños.
Habían sido muchas las veces en  las que  todo aquel bagaje emocional se había tenido que apear del tren de los sueños en la estación a oscuras de la desilusión.
Fueron muchas las veces en las que las nubes del desencanto llenaron de gris el folio en blanco de una ilusión en espera, en las que la lluvia de la ausencia había inundado de vacío la otra orilla de una sonrisa, la otra cara de una ilusión.
Fueron muchas las veces en las que las letras de un deseo se fueron borrando poco a poco en la playa  a oscuras de un imposible, cuando las olas del tiempo llegaban hasta la frontera invisible de un sueño en dos almohadas.
Y llegó el momento crucial y anhelado. El sol dibujó  su atardecer más hermoso tras las vidrieras de colores, el tiempo pareció dormirse, como no queriendo pasar, el aire se llenó de inquietudes, y dos miradas al otro lado de la espera se iluminaron con estrellas de ilusión. Con pasos trémulos dos orillas  de un mismo mar han iniciado el camino hacia un deseo encadenado.
NOTA. En ese mismo instante unas notas irisadas resuenan en el aire y la realidad dibuja el presente en el fondo de un bolsillo tapizado de azul.
Al otro lado del sueño una voz metálica de campana cierra el anhelo con llave negra de ding-dong  en espera.
 
                                     
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                                      https://youtu.be/SZ0NTRkaq-M

miércoles, 5 de abril de 2017


                                        UN SEGUNDO DESPUÉS

Un segundo después de soñarte hago de mis sueños deseos transparentes que vuelan hasta el blanco de tu almohada. Un segundo después de escribirte hago de mis letras olas azules que llegan entre renglones de pleamar hasta la playa universo de tu mirada.
Un segundo después de imaginarte hago de mis deseos palomas irisadas que llegan anhelantes hasta el árbol de la vida de tu abrazo en espera. Un segundo después de pensarte hago de mis anhelos poemas en carne viva, letras de carne y beso en el folio de un corazón entre las manos.
Un segundo después de añorarte hago de mis lágrimas un arroyo cantarín con canciones de cañas de eterno verde y pentagrama líquido con notas de plata. Un segundo después de extrañarte hago de tu ausencia un poema con  letras de sal y espuma en la playa blanca de un folio hecho corazón.
Un segundo después de latirte hago de mi corazón un arco iris de sensaciones para dibujar paisajes en el lienzo inabarcable de mi deseo encadenado. Un segundo después de dibujarte hago de mis trazos un mapa de sentimientos donde guardar reflejada la inmensidad oscura de tu mirada.
Un segundo después de cantarte hago de mis notas un ramo con perfume a primavera y beso en flor con matices de alba entre los dedos. Un segundo  después de ansiarte hago de mis latidos pasos con destino a la esperanza con arcenes de alba y luna.
Un segundo después de anhelarte hago de mis anhelos golondrinas azules para llegar hasta el balcón de tus labios y rimar besos con palabras de ilusión. Un segundo después de abrazarte hago de mis brazos un océano sin riberas con olas de caricias a contravía.
Un segundo después de besarte hago de mis besos un himno con notas encarnadas en el pentagrama redondo de tus labios en espera. Un segundo después de acariciarte hago de mis caricias una lluvia de gotas de agua en carne viva, para llegar hasta la tierra madre de tu piel entre mis dedos.
Un segundo después de todo, vuelvo a empezar a soñarte, escribirte, imaginarte, añorarte, extrañarte, latirte, dibujarte, cantarte, ansiarte, abrazarte, anhelarte, besarte y acariciarte. Porque tú eres mi dulce sueño,  mi deseo encadenado, mi corazón entre las manos.
 
                                             
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                                            https://youtu.be/xPXWxPdQMSw
 
 

viernes, 17 de marzo de 2017


                                          DONDE

¿Dónde  van los sueños imposibles, cuando la luz del amanecer ilumina su imposible realidad? ¿Dónde van los deseos prohibidos cuando la luz del alba enciende el día en una almohada transparente?
¿Dónde van los pasos dados por caminos sin riberas, al filo de lo inconsciente, cuando el sol del mediodía ilumina las calles del presente? ¿Dónde van los caminos transparentes recorridos por pasos hacia ninguna parte, con destino incierto y final indefinido?
¿Dónde van las notas irisadas a veces de músicas imposibles, y otras en tonos de blanco y negro al calor de un abrazo en espera? ¿Dónde van las canciones en carne viva que late la voz a oscuras de un corazón a solas?
¿Dónde van las miradas que se pierden en el infinito, cargadas de ausencia y soledad, o preñadas de esperanzas al encuentro en las puertas del día? ¿Dónde van los espacios infinitos que se forman en miradas ausentes, entre los universos oscuros que nacen de miradas a contraluz, infinitas y efímeras, eternas y fugaces?
¿Dónde van las caricias que se quedaron dolientes en el aire de la ausencia? ¿Dónde van los doloridos abrazos cansados de abrazar sueños en el aire?
¿Dónde van los besos en sequía, esos que se dan al aire de un sueño con los labios de un deseo? ¿Dónde van las caricias encarnadas de unos labios de coral sobre las rosas rojas de mejillas encendidas?
¿Dónde van los recuerdos no vividos, nacidos a la luz de lo irreal y sentidos con el alma entre las manos? ¿Dónde van los latidos en espera, que sueñan ser realidad en la puerta del deseo?
¿Dónde van las letras que se quedan como a oscuras en el túnel transparente de un bolígrafo sin alma? ¿Dónde van las golondrinas azules de unas rimas sin el cielo blanco de un folio donde volar en sonetos, donde trinar un poema?
¿Dónde van los colores infinitos en los que se funde el momento sutil de ser uno tras el blanco y negro de paralelos a solas? ¿Dónde va el sol del alba, mediodía y ocaso tras la niebla oscura de la madrugada en espera?
La luz irisada de un jilguero en mi ventana me despierta al nuevo día. Junto a mi tu sueño respira realidad y vida. He cogido tus manos entre las mías, y en la playa de tu mejilla dormida, roja de coral y amapola, he dejado la ola de espuma y esperanza de mi beso.  
 
                                            
                                             Imagen bajada de la red
                                            https://youtu.be/H3egrz3RbjQ
 

domingo, 26 de febrero de 2017


                                                    MIENTRAS DORMÍAS

Por  la vereda azul y rosa del amanecer, entre trinos y  oro de alborada, he llegado este nuevo día hasta tu almohada. He llegado hasta tu sueño dormido y me he sentado en tu latir a solas. He visto tus ojos surcar el océano de  los sueños para quedar amarrados en el puerto blanco de la blanca almohada.
 He visto tus manos entrelazadas, como queriendo abrazar entre los dedos los límites redondos y azules de tus sueños. He sentido tu respirar a flor de piel en un latir de deseos encadenados, he visto tu perfume, como en una nube llover tu esencia sobre el mundo, ahora nebulosamente transparente de tu ser dormido.
 He visto el mar azul de tu cuerpo latir bajo las olas blancas de tu respirar en la playa de algún mundo etéreo y lejano. La sinfonía monocorde de un tic tac a solas pone notas redondas a un tiempo que se pierde en un reloj sin esferas ni agujas. Ilusionado, me he sentado al borde de tu madrugada, y mientras dormías apagué la luz de mi día para fundirme con la luz de tus sueños, y paré el reloj de mi tiempo para hacerlo acorde con el tuyo.
 Cerré mis ojos con los tuyos para fundirme con el oscuro infinito de tu universo, paré por un momento mi latir a solas para ser uno contigo y latir sensaciones al compás. Paré también mis pasos por la acera hermana de tu caminar en sueños, para unir caminos por los senderos azules del caminar a dos pasos.
 Dejé mis deseos extendidos sobre la sábana verde de la esperanza para unirlos a los tuyos y que florezcan juntos en la primavera del nuevo día. He fundido mis manos con las tuyas para que tu piel escriba, unida a la mía, sensaciones de letras imborrables.
 Mi respirar se ha sentado junto al tuyo y mis pulmones se llenan de tu aire para fundir hálitos de vida en un solo respirar.
 Y mientras mis ojos se van cerrando, poco a poco, he apagado mi amanecer, una vez más entre los faros de universo de tus ojos. Arropado por tu aroma y cubierto por tus manos he cruzado el umbral de la realidad para fundirme, un día más, en la luminosa verdad de tu presencia.  
 
         
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/oHONFub5MPM

sábado, 4 de febrero de 2017


                                               TIEMPO MUERTO
Hablo silencios en este amanecer cuando la voz a oscuras de un trueno ha sonado tras los cristales de mi ventana. Como buscando un cobijo mis letras se han fundido en una nube azul, tras el cristal opaco de mi pluma dormida.
 Las palabras, ausentes de alma y vida, se han quedado como transparentes por los caminos sin forma de un folio en blanco. La música ha guardado sus colores arco iris  entre las formas difusas de nubes de silencio, y las notas ambarinas guardan su perfume a primavera en un pentagrama de horizonte que huele a espera callada.
 Los pasos del tiempo se han ido espaciando, más lentos, como queriendo escuchar su tic tac entre los regueros de segundos por aceras redondas. Los árboles, callados de silente desnudez, van entregando su tributo amarillo de hojas caducas al paso susurrante de un aire con cara de invierno y manos heladas de escarcha y frío.
 El suelo se llena de sueños vencidos, de promesas ya caducas, de ilusiones segadas con voz de hielo, formando una alfombra de tiempos muertos, un libro de sueños olvidados que irán a fundirse con la tierra cuando el aire borre sus pasos a golpe de rincones y de tiempo.
 Los colores han guardado sus canciones de ilusión y anhelo  en el armario redondo de una sonrisa en duermevela, y dibujan un paisaje  de gris forzado  en una mirada dormida tras un sueño. Sobre el pañuelo gris de una niebla entre las manos  el sol de mediodía escribe con dedos de oro letras de esperanza que se funden en ventanas doradas, que se cierran ahogando su voz de luz.
 La esfera blanca de un reloj se ha hecho un pasillo redondo por donde van pasando  los números,  como en un desfile sin vida, como en un pasar sin alma, como en un tiempo sin medida. Miro sin ver y busco un lugar donde reposar la mirada, donde descansar mis pasos, donde soñar esperanzas, donde abrazar ocasos a la luz de las estrellas.
 En un rincón de mi sueño a solas, entre sábanas de universo en los ojos se ha encendido el juego infinito de tu mirada a la luz del reencuentro.  Por el horizonte infinito de un abrazo en espera, a la luz tenue de un beso a contravía el día se ha dormido en una almohada hecha de sueños, en el espacio que ocupa tu nombre entre mis manos. 
 
 
                                      
                                       Imagen bajada de la red.
                                       https://youtu.be/cUFB-BxxkoY

lunes, 23 de enero de 2017


                                                                    LA HOJA

Había cesado de llover y un tímido rayo de sol se asomaba por entre las nubes que se alejaban con voces de trueno y gritos de relámpago. Olía la tarde a tierra mojada, olía el aire a esperanza tras el cristal líquido de miles de gotas prendidas en las ramas de los árboles.
Aferradas a la vida en abrazo vegetal con la rama madre algunas hojas luchaban para parar el tiempo intentando retrasar el fatal momento del macabro baile. Tapizado de amarillo el suelo del parque semejaba una alfombra vegetal tejida  de olvido que el viento movía en olas sin destino.
En su postrer baile una hoja ha llegado hasta mi ventana y se ha quedado como esperando. La he cogido en silencio por su brazo ahora roto y seco. Con apenas un hilo de voz y el corazón casi parado me ha susurrado su vida. Fue a nacer allá por el mes de marzo, cuando el tibio sol despertaba a la vida, y esta amanecía jubilosa entre verdes de esperanza y arroyos cantarines.
 Hija de una yema durmiente fue creciendo al amparo y cobijo de la rama madre y el padre tronco. Aprendió que su vida nacía allí donde la tierra es una, donde las raíces en lucha oscura buscan y elaboran el sustento diario.
Dando soporte a la vida, una columna se eleva hasta casi tocar el aire por dónde la vida circula desde la tierra hasta el cielo. Acariciando las nubes se encuentran las ramas, soporte del pulmón verde de las hojas. Deseó desde pequeña ser flor, y luego fruto, para poder ser semilla, deseó también ser rama para poder ser brazo y soporte, pero la vida le regaló ser una hoja.
He conocido me dice la luz dorada y verde de mayo, y el olor de la vida en primavera, he conocido el oro y sol del aire  secano de agosto en flor, he sentido la melancolía rosácea del otoño en atardeceres infinitos, y he llorado de frío y lluvia en noches de nieves y vientos helados de invierno.
He bailado al son de mil vientos  y cantado canciones de mil colores con olor a mayo en flor. He jugado al escondite con el viento encendido de julio y los primeros aires  frescos de septiembre.
He oído jubilosa la canción de esperanza de la sementera tras el eco frío del acero del arado, y he llorado frío y soledad en noviembre de ausentes y difuntos, he sido enebro y muérdago en el humilde portal con el que recuerdas al  Padre Común.
 Ha llegado el momento, el del último suspiro,  para abrazada al aire en sutil pareja de baile, iniciar la macabra danza que, llegando hasta el suelo, alfombre la madre tierra y sea abono para vidas nuevas.
He vivido mi vida amigo mío, y ahora toca otro momento. Mañana cuando no esté seré tan solo olvido en la alfombra del suelo. Un día nací para ser útil y ahora me voy satisfecha. Espero leerte un día desde la eternidad de un libro. Desde lo efímero de mi vida un abrazo de verde esperanza.
PD: Planta un árbol.
 
                                      
                                      Imagen bajada de la red
                                      https://youtu.be/GnpxTS0E4Gs